Martes, 12 Septiembre 2023 15:54

"Nafta al fuego"

Volvé a escuchar el comentario editorial de Cristina Pérez en Cristina Sin Vueltas

Una familia tipo necesitó en Agosto 435.394 pesos para ser de clase media en la Ciudad de Buenos Aires. El número pega un cachetazo en las aspiraciones. La pobreza no sólo muerde los talones sino que ya hizo un tacle en plena carrera a la castigada clase media. O ex clase media.

Lo peor es que la canasta de bienes básicos trepó por encima de la inflación. La inflación fue de 10,8% y la canasta subió 14,5%. Todo esto sin contar el alquiler.

Si cualquiera hace el ejercicio de calcular su propia inflación de acuerdo a los gastos reales que tiene, el número puede ser incluso peor. Entre julio y agosto la canasta básica para ser de clase media en la ciudad se encareció $20.133. De un mes para otro.

El ritmo de empobrecimiento se volvió más corrosivo aún en este último mes por la aceleración de los precios.

Parar la pelota de la crisis para tratar de ponerle sensatez a la economía es algo que no hará este gobierno. Más bien parecen empeñados en liquidar lo que haya a mano sin medir consecuencias. El ministro de Economía anunció ahora una baja en el impuesto a las ganancias que beneficia a los sectores de mayores ingresos salariales. Un pedido de larga data de los gremios, a los que busca fidelizar en medio de la desesperación electoral. Nadie puede estar en contra de la baja de impuestos en un país con la presión tributaria de Argentina, pero al desaguisado fiscal de Massa lo pagaremos todos.

Desde la oposición Hernán Lacunza advirtió que como hay déficit y no hay recursos, se terminará pagando con más emisión y más inflación, en un país donde el salario medio es de 140 mil pesos y esta medida favorece a los que cobran más de 700 mil.

A Massa sólo se le ocurrió pedir que no vayan a comprar dólares.

En los hechos está haciendo campaña con el dinero del estado, es decir, de todos los argentinos.

Según la Consultora Equilibra, las medidas que anunció el ministro candidato ya suman 1500 millones de pesos, es decir, 0,8% del PBI, casi un punto.

Pero más que la billetera del estado es la tarjeta de crédito de un moroso crónico, por lo tanto es echar nafta al fuego con más gastos a cuenta que echarán pesos al fuego de la inflación.

En el caso de Ganancias, encima, el 61% de lo recaudado en el impuesto es coparticipable. El candidato presidencial y gobernador de Cordoba, Juan Schiaretti, dijo que “Massa se hace el Papa Noel con plata que es de todas las provincias”.

El populismo a cielo abierto produce una paradoja obscena: causan el desastre económico, pero en vez de generar una solución sustentable, reparten lo que no hay, provocando que la crisis se profundice. Mañana la culpa será de otro.

Y mañana, no sólo es dentro de unos meses cuando un nuevo gobierno deba develar realmente la profundidad del agujero fiscal. Mañana también es literalmente mañana cuando se conozca la inflación de agosto.

En una entrevista imaginaria, uno podría preguntarle al ministro de Economía ¿qué hizo desde que asumió para bajar la inflación?

Seguro contestaría tantas cosas que sería difícil retenerlas sin tomar nota.

-Bueno, sepa que no resultó. Podría ser el remate breve y conciso ante tanto verso.

Ayer, en la tribuna del anuncio de la baja de ganancias se vio la reaparición de Máximo Kirchner y Wado de Pedro, que andaban bastante escondidos de la campaña. No se iban a perder una repartija de plata. Si para ellos en eso consiste gobernar.

La que no aparece el Cristina. Desde el simulador de vuelo. A eso se parece el gobierno. Simulan que gobiernan. Pero no volamos a ningún lado. Es el gobierno de un vuelo que no despegó.